lesiones deportivas

Las lesiones deportivas más frecuentes y cómo prevenirlas

Las lesiones deportivas más frecuentes y cómo prevenirlas 1200 800 Sanatorio Sagrado Corazón

Las lesiones deportivas son aquellas que se producen durante o a causa de la práctica de deporte. Pueden dividirse en dos grupos. Por un lado, las lesiones deportivas agudas, que son las que se dan de forma repentina mientras se practica deporte, por ejemplo, un esguince, una rotura fibrilar, una fractura o una luxación. Suelen ser algo puntual.

Por otro lado, están las lesiones deportivas crónicas, que ocurren por una sobrecarga repetida de una zona concreta del cuerpo y se alargan en el tiempo, incluso, durante toda la vida del deportista. Ejemplos de estas lesiones son las tendinopatías crónicas, como la epicondilitis o codo de tenista, por movimientos repetidos de extensión y supinación de la muñeca, y muchas de las lesiones del manguito rotador, por elevaciones repetidas del hombro.

Es importante subrayar que estas lesiones no solo afectan a deportistas. Precisamente, la epicondilitis es un problema habitual en personas que trabajan, por ejemplo, en cadenas de montaje en fábricas, ya que realizan repetidamente el mismo movimiento a diario durante su jornada laboral.

Las lesiones deportivas más habituales

Las zonas del cuerpo que se ven afectadas por lesiones deportivas con mayor frecuencia son hombro, codo, rodilla y tobillo. Dentro de esas lesiones, destacamos las siguientes:

  • Esguinces, causados por las torsiones producidas en torceduras o caídas. Son lesiones en los ligamentos, el tejido fibroso que conecta los huesos entre sí para mantener estables las articulaciones. El abanico de este daño puede ir desde una distensión o esguince de grado I hasta la rotura completa del ligamento o esguince de grado III. Estas lesiones son frecuentes en el tobillo y la rodilla.
  • Lesiones musculares, como las roturas fibrilares, las contracturas o las fasciculaciones (calambres). Se relacionan habitualmente con una mala técnica, falta de calentamiento o un esfuerzo excesivo o explosivo.
  • Luxaciones, lesiones articulares en las que los huesos pierden su congruencia, saliéndose de la articulación. Son habituales las del hombro, codo, dedos de la mano… En el tobillo se asocian, con frecuencia, a fracturas de la tibia y el peroné.
  • Fracturas de huesos por caídas o golpes, lesiones especialmente graves que, en ocasiones, requieren de inmovilizaciones prolongadas, cirugía o rehabilitación para poder ser tratadas correctamente.
  • Tendinitis, inflamaciones en los tendones, fruto de su uso excesivo. Son frecuentes en deportes con movimientos repetitivos.
  • Bursitis, inflamación de las bolsas de líquido que están entre los huesos y los tendones o protegiendo prominencias óseas, como en la rodilla o el codo.
  • Fascitis plantar, un dolor en la planta del pie (sobre todo, en la zona del talón) que afecta, en especial, a quienes practican deportes de impacto, como correr. Se asocia, con frecuencia, a falta de estiramiento gemelar tras la práctica deportiva

Cómo prevenir lesiones deportivas

Cualquier práctica de ejercicio va a estar siempre acompañada de un riesgo para nuestro cuerpo, pero, con algunas recomendaciones muy sencillas de seguir, podemos minimizar la amenaza de lesiones deportivas. Por ejemplo:

  • Ser conscientes de nuestra forma física para adaptar la práctica deportiva a nuestras posibilidades. Saber desde qué punto partimos nos ayudará a establecer una rutina de ejercicio realista y que podamos cumplir sin exponernos a lesiones.
  • Calentar correctamente la musculatura antes de cualquier práctica deportiva. Además, es imprescindible estirar después de hacer ejercicio, un paso muy importante para prevenir lesiones deportivas. Esos estiramientos deben ser prolongados, tras haber bajado pulsaciones y en posiciones mantenidas, ganando mayor rango de movilidad articular cada vez.
  • Descansar lo suficiente y controlar la intensidad de la práctica deportiva. En el momento en que se note fatiga o dolor, hay que parar. Tenemos que aprender a escuchar a nuestro cuerpo y darle el reposo que necesita, sin forzar rutinas deportivas para las que no está preparado en ese momento. Los entrenamientos deben ser progresivos, para que tenga margen para habituarse sin estrés.
  • Trabajar la técnica para no sobrecargar ciertas partes del cuerpo. Mantener posturas correctas y realizar los movimientos sin forzar la musculatura es clave para evitar cualquier lesión, por ejemplo, las que ocurren a nivel lumbar por una mala técnica en la realización de ejercicios de tonificación abdominal. A medida que la musculatura abdominal entra en fatiga (se cansa), empieza a sobrecargarse la región lumbar, apareciendo dolor.
  • Invertir en un buen equipamiento, desde la ropa y el calzado a cualquier accesorio o máquina que se vaya a utilizar. No se requiere el mismo tipo de calzado para correr (se busca amortiguación o empuje) que para el ejercicio en gimnasio (prima la estabilidad del tobillo con suelas anchas, planas y duras).

Traumatología en el Hospital Sagrado Corazón

A veces, incluso aunque se cumpla con todas las recomendaciones en la práctica deportiva, se producen lesiones deportivas. Algunas son leves y pueden curarse con reposo. Pero, ante lesiones persistentes o graves, un traumatólogo se convertirá en tu mejor aliado, evaluando tu caso e informándote de cómo tratar el problema: férulas, escayolas, ortesis ortopédicas, rehabilitación y, en algunos casos, cirugía.

El Hospital Sagrado Corazón es referente en traumatología en Valladolid. Nuestro equipo cuenta con una amplia experiencia y con la tecnología más avanzada para asegurar la eficacia y precisión de cada procedimiento ante lesiones deportivas. Nuestro objetivo, como en cualquiera de nuestras especialidades, es brindar un diagnóstico preciso y el tratamiento más óptimo para que el paciente pueda volver en el menor tiempo y en las mejores condiciones posibles a practicar ese deporte que tanto le apasiona.

Para cumplir este objetivo, contamos con un servicio de urgencias con atención traumatológica los 365 días del año, prestado por el Instituto de Cirugía Ortopédica y Traumatología de Valladolid (ICOTVA).

Si necesitas hablar con nuestros traumatólogos, puedes solicitar una cita en el teléfono 983 299 000 o, si lo prefieres, pasar por nuestras instalaciones, en la calle Fidel Recio, 1. Te aseguramos que darán el 100% para tu pronta recuperación.

COMUNICADO A PROVEEDORES

Como parte de nuestro compromiso con la calidad y mejora continua, y en cumplimiento de nuestro sistema de gestión basado en la norma ISO 9001, nuestros proveedores están sometidos a un proceso de evaluación continua que nos permite garantizar que los productos y servicios adquiridos cumplen con los estándares requeridos, asegurando así una relación comercial eficiente y de mutuo beneficio.

Esta evaluación continua se realizará utilizando los siguientes criterios:

  • Mantenimiento de la adecuada relación calidad / precio
  • Cumplimiento del plazo de entrega pactado
  • Cumplimiento con los requisitos ambientales
  • Adecuación a los requisitos necesarios para los servicios del Sanatorio Sagrado Corazón
  • Incumplimientos que puedan dar lugar a no conformidades en la calidad de los productos entregados.

Agradecemos su compromiso y colaboración.