Lo que atrajo a la doctora Celia Rodríguez Dupuy de la neumología fue «que es una especialidad muy variada, que tiene consulta, intervencionismo, hospitalización, mucho trato con el paciente y mucha actividad preventiva de enfermedades».
Formada en el Hospital Clínico Universitario de Valladolid, Celia se incorporó en 2025 al equipo del Hospital Sagrado Corazón de la capital del Pisuerga, una «experiencia grata» de la que destaca «la relación cercana entre especialistas y con los pacientes». También la «atención más personalizada» que se brinda a quienes acuden al centro.
Celia subraya los riesgos del tabaco, que causa múltiples enfermedades
«Hay más minutos por paciente», para tratar patologías como asma bronquial (la más frecuente), cánceres, traumatismos, fracturas costales y la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, EPOC, de las más prevalentes en personas que fuman o han fumado. «El tabaco es el principal factor de riesgo de múltiples enfermedades cardíacas y respiratorias», recuerda Celia, por lo que desde el área de Neumología del Sagrado Corazón ayuda también a la deshabituación tabáquica.
«Casi todas las especialidades médicas están orientadas a la prevención secundaria y se nos olvida la prevención primaria», apunta, «y es que prácticamente todas las enfermedades de Neumología las origina el tabaco».
Por ello, realizan pruebas y exploraciones «exhaustivas» para determinar, por ejemplo, si «una bronquitis ha sido de tipo común o detrás hay una enfermedad de base». Celia resalta que las consultas son «muy resolutivas, casi siempre te llevas hechas radiografías, espirometrías y lo que sea necesario». Trata siempre de «transmitir tranquilidad» a los pacientes y explicar bien las pruebas que se le van a hacer, con palabras fáciles que se puedan entender».
Celia hace hincapié en que «no hay que infravalorar el riesgo del tabaco», pero también insiste en que, en consulta, nunca se va a «regañar» a los pacientes, que no tienen que «tener miedo» a discursos sobre lo perjudicial que es el tabaco. Simplemente, «prevenir es mejor que curar», y en el Hospital Sagrado Corazón se abre una puerta de acceso a «la ayuda que se necesita».



