Rut Bernardo forma parte del equipo de Ginecología del Hospital Sagrado Corazón de Valladolid. Tras un primer año de trabajo que define como «muy intenso», destaca la ilusión de haber conocido a «gente maravillosa» y el crecimiento constante del servicio. «Hemos incorporado técnicas nuevas a lo largo del año y todavía seguimos en ello, lo cual nos hace crecer como profesionales y como personas», explica.
Para Rut, uno de los valores diferenciales del Sagrado Corazón es el trato humano y la capacidad de ofrecer un servicio integral a los pacientes. «Creo que el punto fuerte que tiene el hospital es la cercanía», asegura, «es un centro pequeño, pero que abarca muchas especialidades». Además, pone en valor su capital humano: «Tiene un equipo fantástico formado por profesionales altamente cualificados y con muchas ganas de hacer cosas nuevas».
El servicio de Ginecología está compuesto por cuatro especialistas, lo que brinda una «visión global» de la salud femenina. En su práctica diaria, Rut realiza técnicas como la histeroscopia, una prueba diagnóstica y terapéutica para resolver problemas del útero de forma «muy poco invasiva, pero muy resolutiva».
Soluciones innovadoras para la menopausia
Uno de los pilares fundamentales de su actividad en el Sagrado Corazón es el abordaje de la menopausia, una etapa que supone más de un tercio de la vida de las mujeres. Al igual que su compañera Elsa Arias, Rut trabaja para eliminar los tabúes que rodean a esta fase y para «dar soluciones a la multitud de síntomas y problemas que pueden aparecer».
En este sentido, recalca que hoy se sabe que la terapia hormonal es «segura» y resalta la incorporación de tecnología avanzada, como el plasma rico en plaquetas o las ondas de choque. El objetivo es que la mujer pueda vivir este proceso con total plenitud.
Rut considera que la comunicación es fundamental en su relación con los pacientes. Identifica como sus puntos fuertes «la claridad a la hora de explicar un diagnóstico y el proponer diferentes opciones terapéuticas de una manera sencilla y cercana». En el Hospital Sagrado Corazón, el enfoque siempre es personalizado: «Nos gusta que cada mujer se sienta, porque lo es, la más importante». ¡Gracias, Rut!



